Orange y otros grandes operadores europeos de telecomunicaciones han pedido a la Comisión Europea que relaje el proyecto de Ley de Redes Digitales, al considerar que las normas actuales son incoherentes. En su carta abierta, los firmantes también cifran en 475.000 millones de euros la brecha de inversión móvil que, según dicen, Europa todavía debe cerrar.
Las normas de espectro, en el centro de la carta
Los operadores quieren poner fin a las subastas de espectro recurrentes, que, según afirman, han costado al sector 110.000 millones de euros en doce años. Piden que las licencias de espectro no tengan un plazo por defecto, con una duración mínima de 40 años en casos excepcionales.
También quieren que la Comisión Europea haga que la Ley de Redes Digitales se ajuste a su principio de simplicidad de diseño. La misma carta reclama menos regulación y burocracia, más armonización y más margen para la inversión y la innovación.
Los plazos para apagar el cobre, otro objetivo
Los firmantes no quieren que los reguladores impongan una fecha límite para apagar las redes fijas de cobre. Sostienen que la transición a la fibra debe estar guiada por la demanda del mercado y no por órdenes regulatorias.
Esa posición se suma a su llamamiento más amplio a favor de conectividad gigabit para todos, 5G standalone para la industria e inversión en satélites y cables submarinos. Los operadores también afirman que el ecosistema europeo de telecomunicaciones aporta el 5 % del PIB de la Unión Europea y que los operadores invierten 64.000 millones de euros al año.
La consolidación y la sustitución de equipos siguen sobre la mesa
La carta también pide relajar las normas antimonopolio para que la consolidación del mercado y las fusiones transfronterizas puedan dar lugar a actores paneuropeos. Forma parte de ese mismo impulso para dar más flexibilidad a la inversión, las licencias y el control de concentraciones.
En materia de seguridad, los operadores advierten de que sustituir equipos de telecomunicaciones chinos podría costar hasta 40.000 millones de euros. El artículo identifica a Huawei y ZTE como los fabricantes de equipos que podrían verse afectados por la prohibición de proveedores de terceros países de alto riesgo.
Lectura clave para los equipos de política de espectro y redes
La carta deja a los equipos de política de redes una referencia clara sobre lo que quieren cambiar los mayores operadores de Europa: derechos de espectro más duraderos, sin fechas obligatorias para apagar el cobre y reglas de fusiones más laxas. También cuantifica la batalla de capital al combinar la brecha de inversión de 475.000 millones de euros con la factura de 40.000 millones de euros para reemplazar equipos chinos.